En los humedales de Tabasco, el proyecto Mangrove Restoration Mexico alcanzó un hito clave para entender el verdadero valor de este paisaje dentro de la acción climática: su primera línea base de biodiversidad. Durante una semana intensiva de trabajo en campo en mayo de 2026, un equipo especializado registró 105 especies en los manglares, áreas reforestadas, tulares y la laguna del Ejido Úrsulo Galván.
Los resultados ofrecen evidencia clara de que restaurar esta zona costera no solo significa capturar carbono. Significa recuperar un sistema vivo completo, con beneficios medibles para el clima, la biodiversidad y la resiliencia local.
La historia del Ejido Úrsulo Galván es una historia de resiliencia. En la década de 1990, sus humedales fueron afectados por la instalación de ductos y por alteraciones en los flujos de agua. Frente a este deterioro, la comunidad inició un proceso de restauración de largo plazo y dedicó casi dos décadas a recuperar sus manglares mediante acciones de reforestación y restauración ecológica.
Este esfuerzo ya ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, incluyendo el Premio Nacional al Mérito Forestal de la CONAFOR y el reconocimiento de las Naciones Unidas en 2020 como una acción basada en la naturaleza que promueve el desarrollo sostenible.
Este año, ese trabajo dio un nuevo paso. Como parte del proyecto Úrsulo Galván Mangroves (CAR 1429), certificado bajo el Forest Protocol for Mexico de Climate Action Reserve, FORLIANCE y sus socios técnicos encargaron un estudio integral de línea base de biodiversidad: el primer levantamiento sistemático y científico de las especies que hoy habitan este paisaje restaurado.
La recopilación de datos en campo fue liderada por el ecólogo M.C. Elder Ruiz Velásquez, quien cuenta con 20 años de experiencia en monitoreo de fauna silvestre. El trabajo se realizó junto con integrantes del ejido, quienes están siendo capacitados para dar continuidad al monitoreo en futuras temporadas.
Los resultados confirman lo que la comunidad ha observado durante años: este ecosistema se está recuperando. En 30 puntos de muestreo, mediante cámaras trampa, grabadoras acústicas para murciélagos, trampas para pequeños mamíferos y muestreos de peces, el equipo documentó 105 especies pertenecientes a seis clases taxonómicas:
La especie observada con mayor frecuencia fue el tordo sargento (Agelaius phoeniceus), con 64 individuos registrados en áreas de manglar, reforestación y tular. Esta especie, asociada a humedales y bordes de vegetación, es un buen indicador de hábitats funcionales.
También destacó la presencia de la jacana norteña (Jacana spinosa), registrada de forma equilibrada en los cuatro tipos de hábitat con 45 individuos, así como la golondrina risquera (Petrochelidon pyrrhonota), observada casi exclusivamente en la laguna, con 20 individuos.
Los datos muestran la relevancia ecológica del sitio. El Ejido Úrsulo Galván abarca 2,923 hectáreas, lo que representa apenas el 0.96 % de la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla, uno de los humedales protegidos más grandes de México, con más de 302,000 hectáreas.
Aun así, el ejido alberga 105 especies, equivalentes al 19.4 % de las más de 540 especies registradas históricamente en toda la reserva. En términos de densidad, esto representa aproximadamente 3.59 especies por cada 100 hectáreas en el ejido, frente a 0.18 especies por cada 100 hectáreas en la reserva en su conjunto.
Esta concentración de biodiversidad es un resultado directo de la restauración. La combinación de laguna abierta, manglar conservado, áreas jóvenes de reforestación y tulares genera distintos hábitats que sostienen comunidades de especies complementarias. En conjunto, el sitio cumple una función ecológica mucho mayor de lo que su tamaño podría sugerir.
Además de los datos de abundancia, el estudio identificó cinco especies listadas bajo la categoría de Protección Especial en la norma mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. Esto refuerza la importancia del sitio desde una perspectiva de conservación:
El equipo también identificó tres especies introducidas —tilapia del Nilo, guapote jaguar y anolis café— que serán monitoreadas de manera continua por su potencial de competir con la fauna nativa. La gestión de este riesgo ya forma parte del plan de manejo de largo plazo del proyecto.
Un proyecto de carbono azul que se limita únicamente a la captura de carbono corre el riesgo de quedar reducido a un producto indiferenciado. En cambio, un proyecto que demuestra beneficios más allá del carbono —como la recuperación medible de 105 especies, la presencia de fauna bajo protección nacional, empleo local estable y protección costera— representa una solución climática más robusta, creíble y defendible.
Esta línea base ofrece a compradores, aliados e inversionistas una referencia transparente y basada en ciencia para evaluar el desempeño ecológico del proyecto a lo largo del tiempo. También fortalece la trazabilidad de sus impactos y permite medir, año con año, cómo evoluciona la biodiversidad dentro del área restaurada.
Este primer estudio es solo el punto de partida. Ya están previstas tres rondas estacionales adicionales, con mayor cobertura de monitoreo, más cámaras trampa y trampas para peces, así como monitoreo acústico continuo en los hábitats del proyecto. Con el tiempo, esta base de datos, liderada con participación del ejido, permitirá fortalecer aún más la evidencia sobre el impacto del proyecto.
El proyecto Mangrove Restoration Mexico ya genera beneficios climáticos medibles mediante la captura de carbono azul y la protección de ecosistemas de humedal esenciales a largo plazo. La nueva línea base de biodiversidad confirma que el proyecto también está generando resultados tangibles para la naturaleza:
Al integrar conocimiento local, rigor científico y manejo de largo plazo, Úrsulo Galván demuestra lo que puede lograr un proyecto comunitario de carbono azul: resultados para el clima, beneficios verificables para la biodiversidad y valor real para las personas que viven en esta zona costera.
Integrantes de la comunidad de Úrsulo Galván junto con Arine de Bordes, Senior Partnerships Manager de FORLIANCE, durante una visita al proyecto en Tabasco.
¿Le interesa colaborar en un proyecto de carbono azul de alta integridad respaldado por datos verificables de biodiversidad? Póngase en contacto con el equipo de FORLIANCE para conocer cómo el proyecto Úrsulo Galván Mangroves puede formar parte de su estrategia climática.
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