Desde el 27 de septiembre de 2026 es aplicable en toda la Unión Europea la Directiva sobre el empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica, conocida también como EmpCo o ECGT. La directiva introduce cambios significativos en la forma en que las empresas comunican a los consumidores su acción climática, con consecuencias directas para las afirmaciones climáticas, incluidas las relativas a los créditos de carbono. Para las empresas, el cambio clave no está en lo que pueden hacer para combatir el cambio climático, sino en lo que pueden decir al respecto.
El objetivo principal de EmpCo es modificar dos directivas de consumo existentes: la Directiva sobre las prácticas comerciales desleales (DPCD) y la Directiva sobre los derechos de los consumidores (DDC). En lugar de sustituir estos marcos, introduce cambios específicos para regular las afirmaciones medioambientales, la obsolescencia prematura y la información al consumidor.
Un aspecto importante es que la directiva abarca principalmente la comunicación dirigida a los consumidores, por lo que la comunicación entre empresas (B2B) queda fuera de su ámbito de aplicación. La información corporativa obligatoria en materia de sostenibilidad, incluidas las divulgaciones dirigidas principalmente a los inversores con arreglo a marcos como la CSRD, también queda, por lo general, fuera de la directiva. Sin embargo, esta distinción se vuelve menos clara cuando las empresas reutilizan información de sus informes corporativos en el marketing dirigido a los consumidores.
EmpCo regula principalmente cómo se comunica la acción climática, y no las actividades medioambientales en sí. Las empresas pueden seguir reduciendo emisiones, financiando proyectos climáticos, comprando créditos de carbono y desarrollando estrategias climáticas a largo plazo. Lo que cambia es lo que pueden decir a los consumidores sobre esas actividades, con el fin de prevenir las prácticas comerciales desleales y el blanqueo ecológico (greenwashing).
Entre las nuevas normas más importantes:
Aunque las empresas pueden seguir apoyando proyectos de créditos de carbono e informar de estas inversiones con transparencia, las repercusiones más importantes para los mercados de carbono proceden de lo que EmpCo establece sobre la compensación.
El cambio clave afecta a las afirmaciones a nivel de producto. Conforme a la directiva, las empresas no pueden afirmar que un producto tiene un impacto neutro, reducido o positivo sobre el medio ambiente en términos de emisiones de gases de efecto invernadero basándose en la compensación de dichas emisiones.
En la práctica, esto significa que las empresas ya no pueden calcular las emisiones asociadas a un producto, comprar créditos equivalentes a esas emisiones y utilizar esto como base para comunicar el producto como «neutro en carbono».
Este es un cambio significativo para uno de los usos tradicionales de los créditos de carbono en la comunicación dirigida a los consumidores. Pero no significa que todas las afirmaciones climáticas a nivel de producto estén prohibidas. Una afirmación de que un producto tiene un impacto neutro, reducido o positivo en términos de gases de efecto invernadero puede seguir siendo posible cuando se basa en las emisiones reales del ciclo de vida del producto y está respaldada por pruebas adecuadas, y no en una compensación ajena a la cadena de valor del producto.
Existe una distinción importante: la prohibición específica de las afirmaciones basadas en compensaciones no se aplica a las afirmaciones basadas en compensaciones a nivel de empresa. Por tanto, las empresas pueden seguir comunicando el uso de créditos de carbono como parte de una estrategia climática corporativa más amplia. No obstante, estas afirmaciones siguen sujetas a los requisitos generales de la DPCD, incluidas las normas sobre afirmaciones engañosas, afirmaciones medioambientales genéricas y comportamiento medioambiental futuro.
Dicho de otro modo, no estar cubierta por la prohibición específica de la compensación no hace que una afirmación sea automáticamente conforme. Las empresas seguirán teniendo que considerar qué afirman, qué pruebas respaldan la afirmación y cómo entendería el mensaje un consumidor medio.
EmpCo no prohíbe a las empresas comprar créditos de carbono. Lo que hace es modificar una de las formas en que esos créditos pueden utilizarse en la comunicación dirigida a los consumidores. Por ello, el impacto podría estar menos relacionado con eliminar la demanda que con cambiar cómo y por qué las empresas utilizan los créditos de carbono.
A medida que las afirmaciones de compensación a nivel de producto se vean más restringidas, los créditos de carbono podrían desempeñar un papel mayor dentro de estrategias climáticas corporativas más amplias, incluida la contribución climática y la financiación de proyectos de mitigación y eliminación de alta calidad.
Al mismo tiempo, las empresas que busquen afirmaciones climáticas creíbles a nivel de producto tendrán un mayor incentivo para centrarse en reducciones reales de emisiones dentro de sus propias cadenas de valor.
Esto también podría aumentar la importancia de la calidad, la transparencia y la trazabilidad en los mercados de carbono. Si las empresas siguen comunicando los proyectos climáticos que financian, deberán asegurarse de que estas declaraciones sean exactas, estén bien fundamentadas y no induzcan a error.
Por tanto, EmpCo no debe verse como una restricción a los créditos de carbono. Su efecto más amplio puede ser un cambio en la forma en que las empresas distinguen entre las diferentes formas de acción climática. Cada vez es más necesario ser claro sobre lo que las empresas reducen, lo que financian y lo que pueden afirmar de manera creíble como resultado.
Para las empresas, esto implica poner mayor énfasis en la reducción de emisiones y en pruebas sólidas, y considerar la financiación del carbono como parte de una estrategia climática más amplia, y no como un atajo hacia una afirmación de «neutro en carbono» dirigida a los consumidores.
Fuentes: Directiva (UE) 2024/825; Comisión Europea, DG de Justicia y Consumidores, Preguntas y respuestas sobre la Directiva ECGT, septiembre de 2026.
Astrid Manciu es Senior Manager Markets & Policy en FORLIANCE, especializada en mercados voluntarios de carbono, política climática y soluciones basadas en la naturaleza. Participa con regularidad en debates internacionales sobre mercados de carbono, como la IETA European Climate Summit.
MANTENTE ACTUALIZADO
ÚLTIMAS NOTICIAS Y PERSPECTIVAS